Estado previo a la situación actual contemporánea

La actual restauración integral recomienda usar los edificios históricos, solo y  exclusivamente en caso de que exista pertenencia entre su función original y la demandada en el presente, evitándose a toda costa provocar en ellos distorsiones  y primando la sobriedad, la prudencia y la honradez con el pasado y el presente, como norma para no dañar la fragilidad de los monumentos.

Entre los años sesenta y ochenta prevaleció la doctrina de la reutilización del pasado histórico dándose entrada al discurso funcional para garantizar el uso de los edificios del pasado.

Se trataba de añadir nuevos usos para viejos edificios.

Pero esta política aplicada a los monumentos conllevó graves distorsiones en los mismos:
Transformación de estaciones de ferrocarril en museos
Hospitales en centros educativos
Mercados en equipamientos urbanos, etc…

En general fueron propuestas que no dieron resultados positivos

La Gare D’Orsay de París no es ya una estación y no sirve para estudiar esta tipología.

Los edificios como el Hospital del Rey de Santiago de Compostela o el convento de San Marcos de León, ambos convertidos en paradores nacionales de turismo, tampoco representan ya ni las tipologías originales, ni sus significados culturales y arquitectónicos por la rehabilitación practicada en ellos.

Desaparecieron tipologías, estructuras, símbolos, circulaciones, iluminación, y tantas características ya irrecuperables después de las obras practicadas

La nueva vía aplicada en nuestros días defiende la preservación del conjunto de características estéticas y arquitectónicas de los monumentos evitando aquellas intervenciones fuertes y radicales a las que únicamente se puede recurrir cuando sólo se trate de reutilizar un edificio antiguo que carezca de valores históricos y que no haya sido clasificado como patrimonio monumental.

Desgraciadamente, en España muchas Instituciones instalaron sus sedes en edificios históricos en acciones erróneas, pues en la mayoría de los casos nada tenían que ver los monumentos escogidos con las nuevas funciones otorgadas:

  • Un convento transformado en ayuntamiento
  • Un hospital en Facultad universitaria
  • Un palacio en un centro de salud
  • Un monasterio en la sede de un gobierno regional
  • Un castillo en un parlamento, etc…

Reformar tu cocina: Cinco cosas a tener en cuenta

 

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La cocina es una de las habitaciones o estancias más vividas de una casa. Desayunos, comidas, cenas, reuniones con amigos… pasamos en la cocina muchas más horas de las que le dedicamos a otra zona de nuestro hogar.

Además, en ella se llevan a cabo las tareas que implican mayor concentración y estar con los 5 sentidos a punto porque cocinar también es una actividad que puede entrañar riesgos si el espacio no es el adecuado o la iluminación no es la suficiente para cortar, pelar o picar con todas las garantías.

Por todo esto, si no reúne los requisitos que se esperan de ella o se ha quedado anticuada, hay que plantearse seriamente reformar la cocina comenzando por tener presentes los siguientes aspectos:

1: Calcular los costes previamente y pedir varios presupuestos
Pensar bien en el presupuesto del que se dispone para hacer una reforma completa. Hacer un arreglo a medias no va a tapar los desperfectos que se quedaron por hacer. Hay que tener en cuenta no sólo el aspecto exterior sino plantearse también posibles reparaciones eléctricas que se deban ejecutar.

Una reforma es una inversión de futuro, así que no hay que escatimar en calidades, pero sí es conveniente solicitar al menos 3 presupuestos distintos para poder comparar y elegir la mejor propuesta con todas las confianzas.

2: Contar con los mejores profesionales
Primordial, pues, que quienes se vayan a encargar del trabajo de remodelación de esta zona sean expertos profesionales, con experiencia demostrada y que conozcan las últimas técnicas en reformas, pudiendo asesorar en todo momento a los clientes acerca de los materiales, el reparto, extensión y separación de cada área, tal y como hacen nuestros arquitectos en Málaga.

La diferencia entre una reforma de calidad y una con deficiencias no está únicamente en los materiales que se utilicen en ella, también en los operarios que la realicen.

Las “chapuzas” a la larga salen caras, incluso para nuestra integridad física.

3: La practicidad del espacio
Más aún si los metros de los que disponemos son escasos, algo que obliga a pensar muy bien en cómo aprovechar cada rincón para mejorar la distribución y la zona de almacenaje, ayudando a despejar encimeras y limpiando visualmente la cocina.

Cuantos menos “trastos” haya por medio, más libertad de movimientos y, por tanto, menos posibilidades de tener un accidente doméstico.

4: Una buena iluminación
Aprovechar los beneficios que nos brinda la tecnología LED y la variedad de métodos para dotar de luz a armarios, encimeras y placa de fuegos mediante focos empotrables o plafones de techo que den mayor luminosidad a cocinas con ninguna o escasa luz exterior, además de que ayudan a delimitar visualmente zonas, como por ejemplo una barra de desayunos, que puede tener una luz más tenue.

5: Un reflejo de mis necesidades
La cocina debe construirse según la función principal que le voy a dar, idea que también tendría que estar presente para escoger el tipo y clase energética de electrodomésticos que vamos a colocar en ella.